¿Qué haríais si tuvierais la oportunidad de saltar atrás en el tiempo? Pero
sólo a vuestro propio pasado. Aunque no se pudiera visitar el pasado de los
demás ni el pasado antiguo, sí que se podría recordar buenos momentos o incluso
llegar a cambiar el futuro próximo de la vida de uno mismo. Con ese poder y
esos conocimientos, se podría mejorar la vida de uno mismo y la de los seres
queridos próximos. El problema es que también se podría dañar a otros por esos
cambios en el futuro personal de uno. Esto es lo que ocurre en la película Toki o kakeru shôjo, estrenada en 2006
por Mamoru Hosoda, con el título traducido en España como La chica que saltaba a través del tiempo. En la parte trasera de la
versión en DVD se puede leer lo siguiente:
“¿Qué harías si pudieras dar marcha
atrás en el tiempo? Esta es la pregunta que se hace Makoto Konno, una muchacha
normal y corriente, cuando un buen día descubre que posee la habilidad de
saltar literalmente a través del tiempo. Gracias a este don, Makoto puede hacer
lo que quiera: evitar los accidentes, repetir los exámenes tantas veces como
quiera, comer sus platos favoritos hasta hartarse, ayudar a sus compañeros con
sus primeros amores… Pero muy pronto descubre que todo está interconectado y
que sus actos, por bienintencionados que sean, pueden llegar a tener consecuencias
nefastas en las vidas de aquellos que la rodean. Cambiar el pasado puede ser un
don peligroso, especialmente cuando se tiene que aprender a vivir sin él…”
La historia de Makoto es una historia típica de una adolescente de
instituto, preparándose para un futuro universitario. Pero su historia académica
no deja mucho que desear. En vez de estudiar, pasa el tiempo libre jugando al
baloncesto con un par de amigos: Chiaki Mamiya y Kousuke Tsuda. Pero un día,
llevando unos libros a un almacén del instituto, oye un ruido. Al entrar no
había nadie en el almacén, pero se cae y toca una especie de nuez. Al tocarla,
obtiene un poder: saltar en el tiempo. Esto le ocurre en uno de sus peores días
de su vida. Tan malo es ese día, que justamente se le rompen los frenos de la
bici y teóricamente hubiera muerto arrollada por un tren. Pero el poder la
salva. Cuando se da cuenta que tiene el poder de volver atrás en el tiempo,
logra mejorar muchísimo su día y los días siguientes son muy divertidos, aunque
también cansados, pues se olvida de descansar lo que toca. Chiaki se le declara
en un momento dado, pero Makoto vuelve al pasado para evitar que eso ocurra.
Makoto visita a su tía, Kazuko, quien está restaurando una obra artística, y
aprovecha para contarle lo ocurrido y pedirle consejo en varias ocasiones. Después
de varios eventos significativos en la vida de Makoto, se da cuenta que tiene
un contador en el antebrazo, que cuenta la carga del dispositivo que tocó en el
taller del instituto, es decir, un contador de los viajes restantes que tiene.
El gran problema viene cuando su amigo Kousuke coge la bici dañada de Makoto
para acompañar a su nueva novia a su casa. Los dos van a morir arrollados por
el mismo tren que iba a matar a Makoto, pero ella no puede hacer nada porque el
contador de viajes ha llegado a 00. Llorando desesperada, se para el tiempo y
Chiaki le explica que viene del futuro, que había visitado el pasado para ver
una obra artística destruida en su tiempo, justamente la misma obra que Kazuko
está restaurando. Pero que se había divertido tanto estando con Makoto y
Kousuke que se quedó con ellos para pasar el curso. Chiaki arregla la
situación, pero le dice que tendrá que volver al futuro. Lo curioso: cuando
Chiaki había vuelto al pasado para arreglar la situación, Makoto recupera el
último viaje que le quedaba. Así que lo emplea para ir al pasado y explicar a
Chiaki que sabe todo lo suyo. Pero ahora ella está enamorada de él. Chiaki,
después de una despedida amorosa, le promete que se verán en un futuro.
La historia, los personajes, la música, la animación, los escenarios… todo
está muy bien logrado. La música es muy tranquila y se puede usar incluso para
estudiar. También hay momentos tristes en esta historia, pero la gran mayoría
son de autoconocimiento. Chiaki le dice al final que menos mal que el poder del
dispositivo de los viajes en el tiempo cayó en manos tontas, pues si hubiera
caído en unas manos inteligentes y malvadas, podría haber tenido consecuencias
muy complicadas de solventar. También comentar que aparece en varias ocasiones
la frase: “Time waits for no one”, es decir, “El tiempo no espera a nadie”, una
frase perfecta para esta película.
Es curioso, pero esta historia ya tuvo una antigua versión con actores y actrices en carne y hueso, es decir, no una película de animación. Evidentemente, la historia actual anime es mucho mejor que las antiguas. En definitiva, una película que sin duda vale la pena verla al menos una vez en la vida.
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