Desde hace largos años, en la cinematográfica, se han desarrollado
abundantes películas referentes a extraterrestres. Es una creencia nada alocada
que no estemos solos en el universo, pues es absurdo creer lo contrario. Así
pues, se han divagado sobre muchas hipótesis. Ahora bien, también se han
estrenado películas cómicas referente a extraterrestres. EN 1993, Paramount
Pictures estrenó Los Caraconos, con
el nombre original Conheads. En la parte trasera de la edición en DVD, se puede
leer lo siguiente:
“Belder y Prymaat son emisarios de
Remulack, planeta a 16 años luz de la tierra. Pertenecen a una civilización que
intenta extender su imperio… esclavizando a pueblos de otros mundos.
Su misión: conquistar
nuestro planeta. Pero un accidente les obliga a aterrizar en la Tierra antes de
tiempo, tratando de pasar desapercibidos y evitando a los agentes que les
acosan. Así, encuentran cierta seguridad en Paramus, New Jersey, donde se convierten
en la típica familia trabajadora con una hija...”
(Cuidado: spoilers.) Una nave aparece en el planeta Tierra y la Guardia
Nacional estadounidense dispara contra la nave y se estrella en el Océano Atlántico.
Beldar y su esposa Prymaat, del planeta Remulak, sobreviven. Su misión era
preparar la conquista de la Tierra, pero se ven obligados a convivir con los
humanos. Beldar se convierte en un reparador de electrodomésticos, pero no
tiene documentación legal y su jefe Otto le consigue una identidad falsa, pero
eso alerta al INS, el servicio de inmigración. Gorman Sneedling y su asistente
adulador Eli Turnbull comenzarán a buscar a Beldar por su documentación falsa.
Prymatt informa a Beldar que está embarazada. A la pareja se les informa, desde
Remulak, que pasarán años para ir a buscarlos. Por ello, deciden mezclarse del
todo con los humanos, incluyendo un cambio en su dentadura, limando sus colmillos.
Tienen que huir de la zona donde estaban viviendo porque los localizan. Huyen a
Paramus, Nueva Jersey, con su hija Connie, adoptando el apellido Conehead. Beldar
abre una escuela de manejo. Gorman está a punto de obtener un ascenso, pero
deberá concluir el caso pendiente de la búsqueda de Berman. Connie quiere
encajar con los humanos e incluso empieza a salir con Ronnie Bradford, un
mecánico de automóviles. Gorman y Eli logran entrar en casa de los Conehead
pasándose como Testigos de Jehová. Durante la visita, les llaman desde Remulak
y se despiden de Gorman y Eli. Les vienen a buscar en breve, aunque Connie
desea quedarse. Los vienen a buscar y Ronnie ayuda a que los agentes no tengan
éxito de capturarlos, pero Gorman y Eli son llevados a bordo con los Conehead. Beldar
es bienvenido a Remulak y entrega a Mintot, el Gran Maestro, regalos
terrenales, como a Gorman y Eli como esclavos e incluso un chicle, que
realmente es un preservativo. Mintot se da cuenta de la traición por modificar
su dentadura. Lo condena a luchar contra el feroz Garthok. Beldar, que se había
hecho experto en golf, logra asfixiar a Garthok. El Gran Maestro perdona a
Beldar y le honra cumplir con su cometido en conquistar la Tierra. Se lleva a
Gorman como esclavo y Eli se queda como lacayo de Mintot. Ya en la Tierra,
simula que son derrotados y muertos. Así Beldar hace feliz a su hija y Beldar,
a cambio de su vida, les concede cartas válidas para convivir legalmente.
Es una historia bastante graciosa. Es una típica película de los años 80 y
90, especialmente por ese humor curioso y raro, con algunas referencias
sexuales, pero sin pasarse de tono, como cuando descubren los preservativos y
se piensan que son chicles. Incluso aparece como referencia la religión de
Testigos de Jehová, que especialmente por aquella época eran ya bastante
conocidos por llamar de puerta en puerta portando la verdad al vecindario,
ofreciendo publicaciones y estudios gratuitos. Así es como son aceptados por
Beldar y Prymaat, aunque ellos saben demasiado del universo y es complicado
convencerles de lo contrario. Es sin duda una película que debe ser vista en
alguna ocasión.
