De videojuegos de
plataformas existen en abundancia. Pero hay uno que se conoce actualmente por
todo el mundo, no especialmente por sus inicios, sino más bien por los
videojuegos para consolas que han ido distribuyendo a lo largo de los años
desde 2003. Prince of Persia, el
primero de los videojuegos de esta saga, se distribuyó en 1989, aunque en
España en 1990. Para PC, fue distribuido para MS-DOS, aunque también fue
distribuido para otras plataformas, tales como COMMODORE AMIGA o Amstrad CPC.
La primera edición para MS-DOS fue distribuida en una pequeña caja de cartón,
con el formato de disquetes de 5 y ¼. El creador del videojuego fue Jordan Mechner a partir de la
desarrolladora Broderbund Software y distribuido en España por DRO SOFT. En mi
colección personal aún tengo una primera edición española precintada, algo muy
complicado de conseguir o de ver hoy en día. En la parte trasera de la caja de
cartón, se puede leer lo siguiente:
“Los críticos ya elogiaron Karateka por la
fantástica animación de las secuencias de lucha de karate de Jordan Mechner.
Ahora, trabajando meticulosamente a partir de cientos de secuencias, abre
nuevos caminos en la animación con este sorprendente programa.
DIECISIETE AÑOS TENGO YO, JAFFAR, QUE SIRVO COMO GRAN
VISIR, para el Sultán de Persia. Ahora tengo en mis manos el momento del
triunfo. Ya estoy sentando en su trono, y pronto también tendré a su hija, la
Princesa, cuya belleza es como la de la Luna y las estrellas.
Por supuesto, yo nunca obligaría a nada a esta
encantadora criatura. Le daré una hora entera para que tome su propia decisión.
Me elegirá libremente, o perderá la vida.
Todavía se mantiene fiel a sus fantasías de ser
rescatada. ¿El motivo de ese capricho infantil? Un joven aventurero, un don
nadie que ahora, siguiendo mis órdenes, está prisionero en mis mazmorras.
No habrá ningún rescate. Nunca saldrá vivo de su prisión.
Incluso aunque de alguna forma lograra escapar, nunca sobreviviría a las
astutas trampas y a los guardianes del palacio que le separan de la Princesa.
¿Qué aún suponemos, por cualquier sucesión de milagros,
que sale triunfante de todo esto? Ah, entonces me vería obligado a utilizar
ciertas fuerzas que poseo. ¿Embrujos? ¿Magia negra? Pero esto no son sólo
palabras. Yo hablo de misterios. Misterios que ningún hombre o mujer pueden
entender.
- Fluida animación y controles de respuesta rápida.
- Acción continuada combinada con la exploración y desafío de un juego de aventura.
- La historia es como el guion de una película, con intrigas, romances y sucesos sorprendentes.
- 12 niveles de dificultad.
Explora más de 250 habitaciones.
Lucha con los espadachines más hábiles.
Evita trampas mortales cada vez más diabólicas.”
El videojuego en sí
es una obra maestra de su época. El Príncipe de Persia deberá salvar a la Princesa,
que está cautiva por Jaffar, el visir del Sultán, un malvado mago que se
aprovecha que el Sultán se ha ausentado del trono para desposar a su hija y tomar
el control. La Princesa está amenazada. O bien se desposa con él o bien morirá.
Tan sólo tiene 60 minutos para pensárselo. Es el tiempo que el Príncipe de
Persia dispone para salvar a la Princesa. En total hay 12 niveles. Inicialmente
se empieza por las mazmorras del palacio, donde se deberán sortear trampas,
combatir con guardianes, sobrevivir a pociones envenenadas, evitar caídas
mortales… El Príncipe puede ir a izquierda, derecha, bajar o subir cornisas, correr,
saltar y defenderse con un alfanje, una espada persa. Inicialmente, uno tiene 3
contadores de vida. Si muere el personaje, se volverá a empezar en el principio
del nivel que haya muerto. La vida puede incrementarse mediante pociones,
aunque existen pociones que son mortales, por lo que hay tener cuidado. Aunque
tan sólo uno tenga una hora para poder salvar a la princesa, un jugador puede
estar mucho más tiempo para poder completar el videojuego, pues se deben
aprender bien los niveles y esquivar todas las dificultades que uno va
encontrándose durante el camino.